¿Se malogran las memorias de este tipo? La respuesta es sí. Las memorias tipo USB se presentan en todos los tamaños, colores, diseños, marcas y también en capacidad. Las más caras bordean los 38 dólares y pueden almacenar 1 gigabyte (equivalente a toda la data que cabe en un CD y medio o en más de 1,000 disquet). Las de menor capacidad de almacenamiento son mucho más baratas. Pero ojo, tener uno de estos dispositivos no significa que sus datos estarán siempre a buen recaudo. Existe el riesgo de que en algún momento se dañe y pierda de paso los datos que guardaba.
Las posibilidades son mayores si usted no toma la precaución de cuidar su unidad de memoria externa. Pero no hablamos de protegerla del calor, el polvo o el agua. Las unidades de memoria tipo lapicero se dañan si usted no toma la precaución de conectarla por los puertos USB ubicados en la parte delantera de la PC. Si lo hace por los puertos USB que aparecen en la parte trasera de su PC, corre el riesgo de malograrla porque la unidad (que transmite señales de datos de alimentación a unos 3.6 voltios) puede tomar contacto con los pines de la tarjeta madre o con alguna parte metálica del case. Una sobreexposición a 5 voltios por unos segundos puede hacer que la memoria externa deje de funcionar.
El otro peligro está en el software. Este se autoinstala (si usted usa una PC con Windows 2000 o Windows XP) y cada vez que usted intenta retirar su memoria portátil deberá hacerlo con cuidado siguiendo los pasos que recomienda el manual. Este dice que los dispositivos tipo USB deben retirarse físicamente siempre y cuando usted haya procedido a hacer clic sobre el ícono (una flecha de color verde que suele aparecer al lado derecho de la pantalla) que le ayudará a sacar ese hardware sin problema alguno. Si no hace clic sobre ese ícono, también podrá retirarlo sin notar en ese momento algún daño. Pero a la larga, señala Dan de la Cruz, se presentarán problemas para el usuario.

Cruz habla con autoridad. Es junto con su hermano, Joab, socio y trabajador de un pequeño negocio en el que su trabajo principal es recuperar información de discos duros de una PC.
Ambos forman parte de uno de los nuevos negocios que funciona en la zona. Recuperan datos de un disco duro para empresas o profesionales y en cuatro meses de labor tienen una serie de anécdotas sobre su trabajo. Recuerdan que uno de sus últimos clientes llegó desesperado con una memoria portátil dañada. Necesitaba recuperar la información que guardaba allí porque ese mismo día debía presentar su tesis universitaria y la copia original la guardaba allí.
Los hermanos de la Cruz suelen resolver estos problemas. Según un reciente informe de la consultora Proexpansión, más de un millón de personas visitan la zona mensualmente para comprar hardware, software, accesorios informáticos, cargas y tintas para impresoras, comprar películas, videos o juegos. Otros van en busca de servicios de impresión, reparación de equipos y asesoría en elaboración de páginas web.
“Esta es una actividad nueva para nosotros y no nos podemos quejar”, dice Dan tras precisar que a las empresas puede cobrarle hasta 110 dólares. Su taller está ubicado en un edificio que hasta hace unos años funcionaba como hotel (La Perricholi) al lado de las Galerías Wilson.
Diariamente en su oficina el jirón Camaná (31-B) reciben toda una gama de discos duros de la mano de angustiados profesionales y empresarios que acuden en su ayuda. Y usualmente suelen resolver los problemas.
El martes último demostraron que conocen su oficio. Lograron recuperar los datos de una memoria portátil que un amigo había dado por perdidos.
Renato Cisneros tenía una unidad de memoria para USB de 128 MB y de un momento a otro el dispositivo portátil dejó de funcionar. No encendía en ninguna PC y Cisneros se lamentaba por no haber podido hacer copias de respaldo de la información que guardaba en ese dispositivo. Afirmaba que allí estaba toda su vida (sus artículos, sus fotografías, su proyecto de tesis, en fin todo lo que se pueda imaginarse). Todos los expertos en Sistemas y los vendedores le decían que esa memoria era irrecuperable y que debía olvidarse del asunto.
Pero como dice Grez Pearson, vicepresidente de ventas y marketing y presidente de la región Américas de Intel, “esta gente es increíble, hacen cosas sorprendentes. Son capaces de armar una PC con nuestros nuevos procesadores (Dual Core) y lograr que esta funcione sin mayores problemas”. Pearson visitó las Galerías Wilson (Compuplaza) hace unos días y quedó sorprendido por la calidad del trabajo de los integradores que allí laboran.
Afirmó que un aspecto positivo de este emporio, que cada vez es visto con mayor atención por parte de las principales empresas del mundo informático, es el talento y la creatividad de sus técnicos.
Dan y Joab así lo demostraron. Y no son los únicos. Hay otros técnicos que en otros lugares hacen cosas similares esperando la oportunidad de demostrar su talento y sapiencia. ¿Quiere ubicarlos? Por ahora están de vacaciones. Pero en febrero podrá ubicarlos en la oficina 31 B del 1184 del jirón Camaná. Puede llamarlos a los teléfonos 9795-3933 o a los 822*5557 o 822*5082.