Reencuentro con "el chino" Fujimori

viernes, mayo 19


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Visitaba Chile por un tema académico y una noticia de último minuto estremeció sorpresivamente las redacciones de Lima, Santiago y otras ciudades donde el tema Fujimori despierta interés por el hecho de que este personaje tuvo en el Perú uno de los gobiernos más controvertidos de los últimos tiempos.
Conocí a Fujimori como periodista en el año 1990, cuando iniciaba su primer viaje a EE.UU. para participar en una cumbre antidrogas. Su personalidad casi siempre me resultó enigmática. Era muy astuto, anotaba ideas en su libreta de apuntes, pero solo mantenía conversaciones muy amicales con algunos periodistas allegados a su entorno.
Me dejó esa sensación de soberbia y años después demostró ser así, aunque fue más allá al realizar o auspiciar oscuras acciones de corrupción y violación de los DD.HH. que ahora le enrostra la justicia peruana. El jueves volví a verlo después de muchos años y honestamente daba bronca verlo con la sonrisa cachacienta como si nada hubiera pasado en el Perú. Él fue quien le dio a Vladimiro Montesinos la libertad necesaria para convertirse en uno de los hombres más poderosos del país. Juntos hicieron lo que les dio la gana, subordinando militares, empresarios, políticos, intelectuales, académicos, etc, etc, etc. Hay un ejemplo del cual nunca me olvido. Cada vez que Montesinos salía de la sede del SIN iba secundado por casi media docena de vehículos escolta, entre estos una camioneta con la tolva al descubierto donde se divisaba una ametralladora pesada acompañada por un militar (mismo miliciano en Liberia). Era la época del terror, pero también del poder y del dinero fácil (de la privatización).
Creo que él mismo Fujimori habrá recordado esos años de poder cuando posaba para las cámaras mientras las famosos "geishas" lo rodeaban con preguntas cómodas. Hoy la cosa fue distinta. No puede hablar de política ni condicionar las preguntas, pero sonríe y no deja de hacerlo porque sabe que ahora la cosa se pone difícil para las autoridades peruanas que a toda costa buscan repatriarlo. Pero no pierde su vieja costumbre de rodearse del poder. La casa donde se aloja es tan grande como cualquiera de las que vemos en Las Casuarina. Tiene un gran jardin, puerta de rejas eléctrica y un silencioso cerco de seguridad. ¿Con qué dinero paga ese alquiler que según los chilenos bordea los 5,000 dólares mensuales?
Imagino que con la nuestra (los impuestos o los fondos de la privatización que se llevó) porque no creo que su nueva pareja (la japonesa) sean tan servil como para pagarle ese tipo de caprichos.
Veremos que pasará en los próximos meses. Mientras tanto, compartamos unos minutos (no editados) de ese sorpresivo encuentro de Fujimori con la prensa local y peruana.

3 comentarios:

Michperu dijo...

Levantaba las manos como diciendo «el que no la teme no la debe»
Ojala se haga justicia en Chile y en el Perú.

*El buffering de Castpost me tomo como un minuto… ¡que lento es ah! o talvez fue la hora.

jclujan dijo...

Creo que era por la hora y por el tema. Es indignante verlo suelto en plaza. Gracias por el comentario.

Pet dijo...

Qué lástima ver a dicho personaje suelto en plaza con la posibilidad latente de que postule nuevamente a la presidencia y peor aun, que la agarre. Si Alan la hizo, volviendo entre indignantes aplausos y vítores luego de varios años, ¿por qué no puede hacerlo Fujimori?, después preguntan por qué tantos jóvenes se van.

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